lunes, 20 de septiembre de 2004

¿En qué se parecen la Robótica y la Termodinámica?

¿Quizá en que ambas tienen tres leyes que se consideran "dogma de fe"?

¡Falso! La respuesta correcta es que ambas tienen una ley cero que normalmente no suele ser muy conocida.

Aparte de las tres leyes clásicas de la termodinámica -llamados no ha mucho principios hasta que fueron ascendidos en el escalafón-: conservación de la energía, tendencia a la máxima entropía e imposibilidad de alcanzar el cero absoluto, existe la denominada ley cero que establece que si dos sistemas a diferentes temperaturas interaccionan entre sí, se produce un intercambio de energía entre ellos hasta que se alcanza el equilibrio. O dicho en su forma más simple: "se puede construir un termómetro".

Con la robótica sucede algo parecido; casi todo el mundo conoce las tres leyes que enunció Asimov y que en realidad fueron pensadas por John W. Campbell a finales de 1940. La ley cero la enunció Asimov en Robots e Imperio (1985):

Ley cero: Un robot no puede hacer daño a la Humanidad o, por inacción, permitir que la Humanidad sufra daño.

Primera ley: Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.

Segunda ley: Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.

Tercera ley: Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.


Manual de Robótica. 56ª edición, año 2058 (ley cero no incluida).